Día 2/ El ocaso
Cenamos, mientras miro Graña y refunfuño con los pibes chorros. Pierre pregunta si estoy bien.
-Sí, estoy bien.-
Indefectiblemente llegó la hora de irse a dormir. Lavé los platos, perdí tiempo en el baño. Me hace unas preguntas que no alcanzo a escuchar.
En pijamas, nuevamente, me siento en mi lado de la cama. Intento poner la radio pero, finalmente solo preparo el dial para escuchar al día siguiente.
Pierre arranca la velada poniéndose en bolas. Listo para meterse en la cama.
Antes de caer en lo aparentemente inevitable le mando un SMS a Leandro. Me responde pero ya están todas las luces apagadas y Pierre me llama a su lado con una vocecita de mierda que dice:
-Come on...
-You come on- Y viene. Y me besa.
-I have to tell you something. It's hard to explain in english. I'll try to find the words- empiezo una conversación que termina en un largo silencio y una respuesta que no esperaba:
-Qué bueno que me digas esto.
-No, Pierrre, no es bueno-
-Sí, yo quiero que tú hagas lo que te hace feliz- agrega.
-Joya, entonces me voy a casa- Pienso pero no lo digo.
Aprovecho el largo silencio para quedarme dormida. pero a las 4.00 am se desvela queriendo llamar la atención. Me pregunta si tengo frío pero ni pienso en abrir los ojos. Soy feliz en sueños Hasta soñé con Ramiro y todo.
Las desventuras de una piba tal que amó Francia antes de conocerla.
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